Son trozos de fruto seco listos para usar, con un carácter tostado que funciona igual de bien en dulce y en salado. La mezcla de mitades y trozos más pequeños da control: las piezas grandes para decorar y las finas para integrar en masas y rellenos.
Se recomienda a panaderías, pastelerías, barras de ensaladas, heladerías y el área de horneo o a granel del supermercado. En cocina profesional entran en pastelería de mañana, granola, rellenos y postres emplatados sin cascar ni clasificar.
Pruébelos en brownies, baklava, barras energéticas, tablas de quesos, ensaladas de verduras asadas o como crujiente sobre yogur y helado. Un tostado breve antes de servir despierta el aroma.
Mantenga el empaque cerrado, fresco y seco, lejos de calor y olores fuertes para que los aceites se conserven limpios. Rote por orden de llegada; si quedan abiertos en la línea absorben humedad y aromas.